La gran decisión
Hipoteca fija vs hipoteca variable
La fija protege ante subidas del Euríbor con una cuota constante; la variable suele partir con un tipo más bajo pero fluctúa cada revisión. La elección depende de tu horizonte temporal y tolerancia al riesgo.
| Criterio | Fija | Variable |
|---|---|---|
| TIN medio | 2,8% - 3,3% | Euríbor + 0,60% |
| Estabilidad | Total | Variable cada revisión |
| Recomendada para | Plazos largos, aversión al riesgo | Plazos cortos, tolerancia al riesgo |
Qué dice la evolución histórica del Euríbor
El Euríbor llegó a superar el 5% en 2008, cayó a terreno negativo entre 2016 y 2021, y volvió a subir con fuerza hasta cerca del 4% durante el ciclo de subidas de 2022-2023. Desde entonces se ha moderado gradualmente, aunque su evolución futura sigue sin ser predecible al 100%, lo que explica por qué muchos compradores prefieren la seguridad de una cuota fija.
Preguntas frecuentes: fija vs variable
Las dudas más buscadas a la hora de decidir entre ambos tipos de interés.
¿Cuál ahorra más a largo plazo, la fija o la variable?
Históricamente la variable ha sido algo más barata en la mayoría de los ciclos de tipos.
Sin embargo, implica asumir el riesgo de subidas del Euríbor que una fija elimina por completo, por lo que la comparación depende también de tu tolerancia al riesgo.
¿Cuál eligen más los compradores en España?
Desde 2019, la hipoteca fija es mayoritaria en la nueva producción hipotecaria en España, favorecida por tipos de interés históricamente bajos en varios ejercicios.
¿Puedo cambiar de variable a fija si suben mucho los tipos?
Sí, mediante novación (con tu banco) o subrogación (cambiando de entidad).
Ambas opciones implican renegociar condiciones y asumir ciertos gastos de gestoría, por lo que conviene comparar el ahorro esperado frente a esos costes.
¿La hipoteca mixta es una alternativa intermedia?
Sí. Combina un tramo fijo inicial con un tramo variable posterior.
Es una opción a valorar si no quieres decantarte por completo por ninguno de los dos extremos, aprovechando la estabilidad inicial y una posible bajada de tipos más adelante.